¿Por qué ya no tengo ganas de tocar?

Ganas tocar

Cuando se estudia un instrumento o, posteriormente, cuando se vive de él, mantenerse motivado constantemente no siempre es posible.

Todos tenemos algún día en el que nos da pereza tocar y en el que encontramos mil cosas más interesantes que hacer en ese momento antes que sacar la flauta de su estuche. Si esto ocurre puntualmente, no le daremos importancia (desconectar de vez en cuando viene bien), pero y ¿si pasan días, semanas o meses y sigo sin ganas de tocar una sola nota? ¿Es algo normal? Sí, es algo completamente normal que le puede ocurrir a todo el mundo, sea cual sea su ámbito laboral: eres víctima de la desmotivación.

Por suerte tiene solución y es más sencilla de lo que creemos, aunque hay que poner mucho de nuestra parte.

¿Por qué estoy desmotivado?

Las causas para perder esas ganas de pasar horas con tu instrumento pueden ser variadas, si bien el origen casi siempre es el mismo:

Estoy desmotivado porque siempre hago lo mismo

Tienes el tiempo de estudio muy estructurado (por ejemplo: 10 minutos de sonido, 10 de escalas y técnica, 15 de estudios, 25 minutos de obras) y no te permites variar esta estructura, ni el tiempo que dedicas a cada aspecto. Por no hablar de hacer día tras día los mismos ejercicios de manera mecánica, con el piloto automático activado ¿Has probado a proponerte a ti mismo ejercicios como si fueras tu propio profesor? Puedes basarte en las obras o estudios que tocas para inventarte ejercicios de sonido o técnica y no trabajar éstos de forma aislada como entes independientes sin aplicación alguna a la música.

Variar cada día un poco añadirá una pizca de sal a tus sesiones de estudio que se harán mucho más sabrosas en poco tiempo. Búscate nuevos desafíos y recuerda que existen caminos diferentes para llegar a un mismo punto.

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Estoy desmotivado porque no tengo una meta marcada

Marcarse objetivos, tanto a corto como a largo plazo, es fundamental para volverse a motivar cuando tocamos un instrumento. Pero fijarse objetivos si no establecemos las acciones necesarias para conseguirlos es un esfuerzo desaprovechado que nos dejará en el mismo punto en el que estábamos.

Por ejemplo, me puedo imaginar tocando en una gran orquesta (con una imagen muy nítida en mi cabeza), pero a la hora de la verdad, no me presento a ninguna audición y ni siquiera me preparo las pruebas. Mi objetivo está muy claro, sin embargo, las acciones que realizo dicen lo contrario.

Para volver a motivarte, dedica unos minutos a establecer qué quieres conseguir, visualizarlo, establecer lo que tienes que hacer para conseguirlo y sobre todo, fijarte un plazo. Tener un plan te ayudará trabajar con más ganas, más seguridad y eficazmente.

Tengo metas marcadas y ¡sigo desmotivado!

Si ya diste el primer paso de fijarte unas metas y todo sigue igual, pregúntate por qué. Detrás de cada objetivo y cada acción que realizamos hay un porqué:

Siguiendo con el ejemplo anterior de las audiciones a una orquesta y su preparación ¿por qué es ese tu objetivo? Si tu respuesta es algo parecido a “porque llevo 20 años con mi instrumento, no lo voy a dejar ahora y esa es la salida que más me interesa”, la estás enmarcando en el grupo de los “porque sí” y los “porque es lo que hay que hacer”. En este grupo de respuestas suele encontrarse la desmotivación y muchas veces frustración por hacer “lo que toca”. En el grupo contrario encontraríamos respuestas a esa misma pregunta del tipo ” porque es lo que quiero hacer y voy a trabajar para conseguirlo”.

Si revisas tus metas (siendo sincero contigo mismo) y te das cuenta que más de una está ahí porque “tiene que estar”, ¡cámbialas!

No estoy desmotivado, estoy cansado

Haber fijado tus objetivos te ha dado un dosis extra de energía y motivación, pero al rato todo vuelve a ponerse cuesta arriba y vuelves a guardar tu instrumento en su estuche. Ya no te apetece tocar más: has realizado un gran esfuerzo a nivel físico y mental y el cansancio no ha tardado en aparecer. El no conseguir nuestros objetivos rápidamente y haber empleado mucha energía en ello hace que el cansancio se transforme en desmotivación.

Permítete descansar y desconectar un rato. Esto te ayudará a ver todo desde una nueva perspectiva y retomar la práctica de tu instrumento con más ganas.

¿Conoces la técnica del Cliffhanger?

El término “Cliffhanger” viene del inglés y está formado por los términos “cliff” (acantilado) y “hang” (colgar), lo que se traduce en ocasiones como “al borde del precipicio”. Se emplea habitualmente en el mundo del cine y la televisión para referirse a las escenas al final de un capítulo con las que se pretende crear el suspense necesario para que el público se interese en ver cómo se resuelve la situación en la siguiente entrega.

cliffhanger

¿Se caerá el coche?

Después de esta alusión al mundo del cine y la televisión, te preguntarás qué tienen que ver los Cliffhangers con tu instrumento y con estudiar. ¡Tiene que ver mucho más de lo que crees! El suspense es una herramienta muy efectiva para aumentar la motivación y puedes añadir ese toque de misterio a tus sesiones de estudio.

Cuando estés finalizando tu momento de estudio, antes de una pausa, identifica uno de los problemas que tengas (por ejemplo, el doble picado en un pasaje) y escribe las posibles soluciones que encuentres. Sólo escríbelas, prohibido tocar. Tómate tus minutos de descanso y cuando vuelvas, ataca directamente ese problema con las soluciones que habías planteado.

Verás cómo ese “cliffhanger” que has creado te hará retomar el estudio con más motivación, y sólo añadiendo un poco de suspense a tu vida.

The stairs to the success.happy businessman  jumping over the top

Seguro que te has sentido desmotivado en alguna ocasión, a todos nos ocurre, pero no desesperes ni te tortures. Intenta, poco a poco, introducir esos cambios que necesitas para recuperar las ganas de tocar. Y por supuesto, no olvides que con unas gotas de suspense, ¡el estudio se ve de otra forma! 😉

Yo te propongo estas soluciones para recuperar las ganas de tocar ¿cuáles te han servido a ti? Compártelas conmigo en un comentario

¡Hasta el próximo artículo! Te espero en las redes sociales: Twitter y Facebook.

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25 comentarios en “¿Por qué ya no tengo ganas de tocar?

  1. Pingback: De vegades, et fa mandra estudiar amb el teu instrument? |

  2. Hola Elena¡¡¡ Felicidades por el artículo la verdad que hay mucha gente que seguro le ayudaran estas líneas porque no deja de estar basado en retomar las “ganas”, ganas que muchos confunden con ansias y que mas de una vez le provocan frustración el fijarse metas que están por encima de sus posibilidades (como se entrena, se juega … no hay milagros en los escenarios…) Pero quería hacerte una o varias preguntas ¿que pasa cuando llevas una rutina ordenada que no te aburre, con metas fijadas, el dar más que el día anterior y a la hora de la verdad no puedes separar todo lo que tienes alrededor (problemas) del instrumento? … A mi no es que no me den ganas de sacarlo, es que muchas veces cuando deslizo la cremallera tiene una nota puesta en la campana que dice ¡DÉJAME EN PAZ! Por que creo que sabe que voy a pagar mi angustia y mi ira con ella … Situaciones malas pasamos todos los músicos y todos sabemos que con práctica y constancia conseguimos pasar muchas adversidades de estudio (solfeo, armonía…) y de obras: estudiando la octava abajo porque la de arriba era impensable… pero para ser mas conciso Elena… ¿que hacer cuando todo ese “alrededor” te envuelve y dejas al instrumento sin alma? y … ¿Qué hacer cuando… las horas empleadas en técnica se desvanecen y vuelves a ser un principiante? …. El concierto esta cerca Elena y creo que mi silla se va a quedar vacía, porque las demás sillas no tienen culpa una vez ocupadas de mi “alrededor” y que una silla la ocupe un objeto sin alma… ¿que hacer cuando todo esta angustia te impide disfrutar ? Espero una respuesta y si tiene que ser en privado porque lo que me pasa es muy subjetivo hazlo. Un abrazo y gracias por ayudar con tus lineas …. GRACIAS

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    • Bueno, bueno, Pedro… ¡qué de cuestiones interesantes planteas en un momento! Si te parece, hazme llegar tu dirección de correo a través del formulario CONTACTO para que pueda responderte más cómodamente.

      Muchas gracias por animarte a escribir, planteas temas tan interesantes que pueden ser objeto de nuevos artículos!

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  3. Hola Elena, Mil gracias por tu articulo, realmente es muy bueno y útil, Yo soy bajista y actualmente estoy estudiando la carrera de música, y desde hace un tiempo he perdido las ganas de tocar mi instrumento, siento que ya no lo disfruto igual, un de mis grandes problemas a la hora de estudiar es, que me cuesta concentrarme y relajarme, pienso en cosas externas que me desconcentran y me hacen poner tenso, para eso lo que hago es para y respirar despacio y profundo varias veces, para sentirme relajado, pero eso no me ayuda del todo, y cuando termino de practicar, termino tensionado, y esa tensión comienza a bajar poco a poco. Por lo mismo muchas veces siento que tocaba mas antes que ahora, y que ahora no he progresado mucho en mi instrumento, la verdad quisiera volver a sentir ese disfrute que sentía algunos años atrás, por que realmente me gusta mi instrumento y quiero ser cada vez mejor. mi pregunta es, tienes algún consejo que me pueda ayudar?? o alguno tipo de ejercicio que sepas que me pueda ayudar??, si es así, te lo agradeceré, igualmente te agradezco por leer mi comentario, y de nuevo MUCHAS GRACIAS por tu artículo y los mejores deseos para todos tus proyectos. 🙂

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    • ¡Muchísimas gracias por tus palabras, Diego!

      ¿Has leído el libro “El juego interior del tenis”? Creo que te podría ayudar para entender mejor la parte psicológica que implica la música y para darte cuenta que muchas veces, esas tensiones, vienen producidas por “tensiones mentales”.
      No olvides calentar los músculos antes de tocar para evitar que esas tensiones que sufres se conviertan en lesiones.

      A mi me ayudó mucho, más por la parte mental que física, hacer yoga. ¡Te animo a probarlo!

      Un saludo 😀

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  6. Hola Elena, tus palabras me animan a seguir, solo que tengo una pregunta: ¿Que debo hacer, si todo el tiempo estoy pensando que soy mala violinista, y en muchas ocasiones esa es la razón por la que no estudio? A lo que me refiero es, que cada vez que empiezo a estudiar, me acuerdo de todas aquellas personas que tocan mucho mejor y se me pasan las ganas de seguir tocando. Entonces dejo que pase el tiempo, y cuando debo volver a la universidad estoy tocando peor por no haberme acercado al violín, luego veo como mis compañeros han avanzado mucho mas que yo y empiezo a deprimirme de nuevo..es un circulo vicioso muy tonto que no he podido romper. ¿Que me aconsejas?
    Me hace falta disciplina y realmente quiero convertirme en una buena violinista capaz de mantener una rutina de estudio diaria, pero aun no lo consigo. ¿Como puedo solucionar este problema?
    Apreciaría mucho tus consejos.
    Gracias por la atención

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  7. Pingback: Cuando tocar demasiado se vuelve en tu contra | Elena Muerza

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